Buceo en Barcos Hundidos
Remolcador de Tabaiba

Esta especialidad es muy interesante, ya que nos permitirá adentrarnos en espacios cerrados de forma segura y evitando los peligros que pueden ocasionar ciertos ámbitos.
El concepto naufragio incluye barcos hundidos, aviones, vehículos, submarinos e incluso construcciones que hubieran quedado sumergidas por distintas circunstancias, como es el claro ejemplo de algunos embalses dentro de los cuales han quedado pueblos sumergidos bajo las aguas.
Es una actividad de gran interés ya que durante la inmersión nos trasportaremos en el tiempo, durante un buceo en un barco hundido es casi imposible no pensar que sobre cubierta hubo gente trabajando o dentro de cada uno de esos camarotes han quedado sumergidas las historias de aquellos tripulantes que vivieron a bordo.
El puente de mando, la sala de maquinas o las silenciosas bodegas encierran un sinfín de misterios.
Bucear dentro de una sala de maquinas es algo especial, ver toda esa maquinaria e imaginar ese sitio en pleno movimiento con sus ruidos y su gente trabajando.
El puente de mando suele ser un lugar interesante, sus instrumentos de navegación, sus escotillas, imaginar ese momento en el que desde ahí se impartían órdenes para su control.
La cubierta, lugar donde seguramente se vivieron momentos críticos para muchos de sus tripulantes.
Es que, más allá del buceo en sí, cualquier naufragio esconde un pedacito de historia de gente común como cualquiera de nosotros.
El caso de pueblos que han quedado sumergidos por las aguas, debido a la construcción de un embalse, sus calles, sus casas, su iglesia, cada rincón esconde una historia de vida, seguramente anónima.
Es un desafío diferente, imagínense buceando un barco de 100 metros de eslora con sus camarotes, bodegas, sala de maquinas y demás entornos del mismo, con frecuencia los grandes barcos hundidos se bucean por etapas ya que puede resultar imposible bucearlos completos de una sola vez.
Es una aventura muy recomendable.

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